jueves, 22 de julio de 2010

“¿Por qué los franceses…?”.Comunicación Educativa.

H-Papá, ¿porqué los franceses mueven los brazos para todas partes?

P- ¿A qué te refiere hija?

H- Quiero decir, cuando hablan, ¿porqué mueven así los brazos y todo eso?

P- Bueno…¿y porqué sonríes tú? o, ¿porqué das a veces patadas contra el suelo?

H- Pero no es lo mismo papá. Yo no muevo los brazos para todos lados como hace un francés. Tengo la impresión de que no pueden dejar de hacerlo, ¿No te parece…?

P- ¿Y qué piensas tú? Quiero decir, ¿qué se te ocurre cuando un francés mueve los brazos?

H- Se me ocurre que parece tonto. Pero me imagino que a otro francés no le parecería eso. Es imposible que todos parezcan tontos los unos a los otros…, porque si lo parecieran dejarían de hacerlo…¿no lo crees?

P- Bueno, supongamos que estás hablando con un francés y el mueve los brazos para todos lados, y luego en medio de la conversación, cuando tú has dicho algo, deja de pronto de mover los brazos y se limita a hablar. ¿Qué pensarías entonces? en ése momento, ¿dejaría de ser tonto?.

H- ¡No, me asustaría! Pensaría que he dicho algo hiriente y que tal vez esté realmente enojado o molesto…

P- La cuestión es, después de todo, qué está diciendo un francés a otro francés cuando mueve los brazos. Y tenemos parte de la respuesta…, lo que dices es que no está seriamente enojado…

H- pero no, eso no es razonable. Es imposible que se tome todo ése trabajo para poder decir después al otro que está enojado, limitándose para ello a dejar los brazos quietos…

P- A ti no te parece razonable que los franceses se tomen tanto trabajo para decirles unos a otros que están enojados o heridos. Pero, después de todo… ¿de que trata la mayoría de las conversaciones, me refiero a las nuestras, de los mexicanos?

H- ¡Papá, sobre todo tipo de cosas!...el futbol, los helados, el clima, los jardines, los juegos…y de otra gente …y de sí mismos…y de los regalos de cumpleaños….y….

P- Sí, sí…quiero decir…está bien, hablamos de futbol y de los jardines, pero ¿intercambian información?, y si lo hacen ¿qué información…?

H- Papá..Tu dijiste que toda conversación corriente, consiste en decir a otros que uno no está enojado con ellos…

P- ¿Dije eso?...pues no ¡ no toda conversación, pero si gran parte de ella…De todas maneras, la mayor parte de las conversaciones giran en torno a si las personas están enojadas u otra cosa. Se ocupan de decirse unos a otros que se tienen afecto…, lo que a veces es una mentira. Después de todo, ¿qué sucede cuando no se les ocurre nada que decir? Se sienten incómodos.

H- ¿Y eso, no es información? Quiero decir, información de que no están enojados…

P- Indudablemente que sí. Pero es una clase de información diferente de la de “el gato está sobre el tapete”….

Gregory Bateson,

Tomo 2. La tarea docente. Edit. Larousse pp117-118

¿Qué pasa en el aula cuando el docente se propone enseñar alguna cosa?, ¿qué comunica?, ¿cuándo enseña?, ¿Qué aprenden los alumnos en su experiencia escolar? La educación y las actividades de enseñanza implican poner en práctica cierto tipo de comunicación; la actividad educativa es un fenómeno educacional, precedido por un complejo proceso social de construcción.

Si volvemos al dialogo planteado anteriormente, surgen una serie de preguntas: ¿de qué hablamos cuando nos comunicamos en las actividades de enseñanza y de aprendizaje?, ¿qué informaciones están presentes?, ¿podemos entender la comunicación educacional solo a partir de los contenidos a enseñar? La noción de contenido puede prestarse a muchos equívocos. Cuando enseñamos un contenido, realmente enseñamos más y otras cosas de las que pensamos que estamos transmitiendo.

Cuando cursamos la materia de Español y el profesor al

escoger, elegía, “A la muerte del maestre de Santiago don Rodrigo Manrique su padre” o “El poema de el Mío Cid”, pretendía enseñarnos el gusto por la literatura española; nosotros en cambio aprendíamos las claves para identificar las respuestas a las posibles preguntas y los modos de simular interés. ¿Cuál era el contenido transmitido y cuál el contenido aprendido? Esto nos lleva a plantearnos las siguientes cuestiones:

a) la complejidad de la comunicación y los mensajes escolares;

b) la relativa independencia que hay entre lo que se enseña y lo que se aprende

c) los factores y las características específicas que definen la comunicación educativa.

Analicemos la primera de dichas cuestiones.

La acción de educar es un fenómeno comunicativo. A los niños se les transmite un mensaje, se les da y acercan informaciones, se les brindan ideas sobre el orden y el funcionamiento de las cosas; los docentes se comunican con los alumnos para presentarles temas y asuntos, explicarles el manejo de determinados instrumentos, enseñarles lo que es correcto y lo que no es.

Como se explicó en el tema, “El proceso de comunicación”, pensamos que al hablar de comunicación, tendemos a pensar en el movimiento de un mensaje (información), desde un emisor a un receptor a través de un canal de transmisión,

y, aplicado al estudio de la enseñanza , el emisor es el docente, y el receptor el alumno, solo quedaría por optimizar los canales de transmisión, disminuyendo los ruidos o interferencias, pero, ésta idea presenta varios problemas:

1°, la comunicación educativa , mas que una díada docente-alumno, en la que el primero transmite cosas al segundo, es una compleja red donde todos son, al mismo tiempo, emisores y receptores, nada que ver con el sencillo esquema propuesto.

2°, en el fenómeno de la comunicación se supone, o debemos suponer, que se llevan a cabo tres procesos: A) transmitir algún tipo de información en el espacio; B) almacenar información en el tiempo, y C) procesar y elaborar la información; o sea, hemos querido ver a la enseñanza como un proceso de transmisión, como si ésta transmisión no estuviera condicionada por las formas en que la institución escolar, el docente y el alumno, almacenan y procesan los mensajes.

3°, la tercera cuestión está relacionada con la naturaleza del mensaje: no son contenidos explícitos lo único que se comunica. Al hablar de Bolívar, ecosistemas o de la regla de tres, también se comunican valores, formas de relacionarse, sentimientos, jerarquías, formas de pensar y ordenar las cosas. Además los docentes y los alumnos , no solo “hablan” con la palabra, sino también con el cuerpo, con los gestos, con las distancias y con las acciones.

Todo mensaje social, comunica mas de una cosa a la vez y cada vía de comunicación, la palabra, la postura corporal, la distancia, el gesto, etc., tienen su propio código o lenguaje; y lo que mucha veces sucede, en una familia o en el aula, es porque el mensaje que llega por las distintas vías o canales de comunicación, no siempre es coherente o consistente. Por ejemplo:

_ la madre que le dice a su hijo que sí, que lo ama , pero su cuerpo permanece rígido, o se dedica a lavar los trastes o maquillarse:

_el docente que impone los aprendizajes en forma autoritaria, para enseñar “DEMOCRACIA”;

_o la lectura autónoma que propone el profesor , con una serie de reglas o normas dictadas por él.

En la transmisión sistemática que se produce en la escuela, los mensajes son múltiples, complejos y vienen de diversas fuentes; todo “habla”, comunica o tiene efectos formativos en la escuela: las palabras del docente, la distancia de los bancos, la decoración de las paredes, los horarios, el tipo de comunicación que se promueve entre enseñantes y aprendices. En las comunicaciones escolares se transmiten mensajes cuyo contenido es explícito y deliberado ( los contenidos que el docente se propone enseñar). Pero hay otros componentes del mensaje, por lo general menos explícitos, que definen la relación entre los que se comunican. Son los meta-mensajes, “los mensajes que transmite el mensaje”. Como sucede con la hija en el diálogo imaginado por Bateson, también acontece entre docentes y alumnos: ¿qué es lo que estamos diciendo en verdad?. Como lo demostró Sigmund Freud hace casi un siglo, no somos consientes de gran parte de nosotros mismos, ni de cierta porción de lo que comunicamos. Como los franceses de Bateson, a menudo nos decimos cosas sin saberlo.

El docente, para ser considerado como tal, debe aprender a comunicar cosas a sus alumnos. Pero no es menos cierto que quien se dedica a trabajar con personas y grupos, debe también saber meta-comunicar, esto es, debe aprender a comunicarse acerca de la comunicación. El desarrollo de la meta comunicación en el aula es tan importante como la comunicación misma, puesto que es lo que nos permite dar cuenta del estado de la comunicación, de las percepciones y de los sentimientos de los que participan en ella.

En buena medida, la enseñanza y el aprendizaje son algo parecido a una comedia de enredos o equivocaciones, en la que gran parte del tiempo uno está tratando de entender que es lo que el otro quiere decir, mientras intenta decir lo que realmente quiere decir. Y en medio de esto está el currículum. Como una pareja que intenta hablar sobre “lo que nos pasa”, docentes y alumnos también necesitan revisar a menudo, qué es lo que sucede cuando se están comunicando. Cuando hacen esto, el objeto de la tarea se desplaza: deja por un momento de centrarse en la enseñanza y el aprendizaje de ciertos contenidos para atender los problemas que se plantean en la tarea de enseñar y aprender. Haciendo esto los docentes y alumnos aprenden a metacomunicarse.

El mensaje comunicativo siempre es doble, “habla” de algo específico (las reglas ortográficas, las causas de la independencia), mientras está “hablando” de otras cosas a la vez (las maneras correctas de comportarse, los límites al cuestionamiento de la palabra adulta). Pero los alumnos no aprenden solo lo primero, sino que todo se aprende y se enseña al mismo tiempo. La comunicación educacional articula siempre dos tipos de mensaje: un mensaje relativo al contenido y un mensaje relativo a la definición de los que se comunican (lo que es ser un bueno o mal alumno, lo que está permitido decir,etc.).

Si la enseñanza y el aprendizaje se basan en métodos comunicativos, esto supone que cada uno de los participantes; docente y alumno fundamentalmente, tienen sus propias formas de transmitir, almacenar y procesar los mensajes. En este complejo intercambio de influencias ´comunicativas, la actividad central del docente es enseñar, la del alumno aprender.

Biblioteca Didáctica. Competencias pedagógicas para el docente del siglo XXI.

Tomo 2. La tarea docente. Edit. Larousse-pp117-122

PRESENTA: Prof. Rodolfo Flores Castillejos

UNIVER-Pedagogía.

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